miércoles, 17 de marzo de 2010

Una semana de "relax" en Riviera Maya (Mejico)

Con lo duro y largo que ha sido el invierno y debido a cuestiones de empresa de Calia, nos hemos visto "obligados" a pegarnos una semanita de vacaciones en la Riviera Maya: YUJU!!!!!

Lo dicho, hemos pasado la primera semana de Marzo en la Riviera Maya, cerca de Cancun y en pleno Caribe. Nos hemos ido con un paquete de esos "All Inclusive" al Hotel Barcelo Maya Caribe; aunque la verdad es que apenas hemos parado en el hotel.

Cada día nos hemos levantado temprano y tras desayunar nos hemos ido a descubrir la penisla del Yucatan, "El Paraíso" según Jesús. Y es verdad que es el paraíso; como digo últimamente no se si quedarme con las playas de arena blanca, el agua con mil tonos de verde y azul diferente, las tortugas marinas, los peces de colores, la pirámides mayas, los cenotes (abiertos, semiabiertos y cerrados) o las fajitas de Nopal  que comimos en el 100% natural de "Playa del Carmen".

Por partes:

EMPIEZA LA AVENTURA: vuelos cancelados!!!
El viaje no pudo empezar mejor: la huelga de los controladores aéreos gabachos nos dejo sin vuelo Ginebra-Madrid. Así que ni cortos ni perezoso nos fuimos en coche a Barcelona (llegada 3 am) donde les dejamos el coche a los mejores amigos Ruth y Alex (que se han quedado el coche 15 días para pasarle la revisión y la ITV), luego cogimos el AVE a Madrid a las 6 am, luego un taxi a Barajas y, tras desayunar con Sarai, MariaJo y Alberto, vuelo de 11 horas a Cancun. Cuando llegamos a Mejico ya solo nos quedaban dos horas de autobús y por fin: un merecido y maravilloso paseito a la luz de la luna llena por la desierta playa del hotel, llena de palmeras y con la arena mas fina que hayamos visto.

LAS FORMAS DE VIAJAR
Por la linea de costa del Yucatan es fácil moverse, cada 10 minutos pasa el "transporte colectivo", que no son mas que furgonetas que te llevan por 2 dolores. Así fuimos a Tulum, Rio Secreto, Playa del Carmen y Akumal.  Cuando el viaje era mas largo como ara visitar las ruinas de Koba, contratamos (por novatos y para probar) la excursión con el tour-operador, que nos envió una furgoneta para pasar el dia de excursión con otras tres parejas. Ese mismo día quedamos con Riaz (el guiá: riaz@ecoyuc.com)  en que lo contratábamos para poder visitar dos días mas tarde Chichen Itza por nuestra cuenta y a nuestro ritmo, y así evitar el borreguismo y las "tiendas de papiros". Por ultimo, también hemos viajado en taxi, que son superladrones y cansinos a la hora de regatera, pero que te llevan de puerta a puerta y a cualquier hora.



EL HOTEL Y SU PLAYITA
El hotel nos ha encantado. Bonito y agradable, muy grande pero lleno de jardines y sin aglomeraciones, la comida normalita, la cena mejor y el desayuno lo mejo: menudos zumos frescos de frutas tropicales!!

Lo mejor sin duda es la playa del hotel, a las fotos me remito.
















RUINAS MAYA 
Las ruinas mayas mas famosas de la península son las de Chichen Itza, maravilla del mundo desde hace ya unos años, pero nosotros empezamos visitando (el primer día)  las ruinas de Tulum: restos de una fortificación llenos de iguanas y junto una playa preciosa. Al ser la primera, la verdad es que nos impacto y nos encanto, y quizá por estar tan flipaos perdimos el bolso con los pasaportes guías, etc. Luego lo encontramos de pura chiripa, y  para quitarnos el estrés nos fuimos a relajamos a Playa Paraíso.

Las ruinas de Koba, que visitamos en una excursión guiada junto con otras  tres parejas españolas, son las mas salvajes y por tanto las que mas nos gustaron. Había pirámides, templos y juegos de pelota engullidos por la raíces de los arboles. Recorrimos las ruinas en bici (un puntazo) y subimos a la pirámide mas alta del Yucatan a pie. El momento gracioso lo puso el guía (un abuelete un poco chocho) imitando como se jugaba al "juego de pelota" sin usar la manos ni los pies, menuda risa!

















Por ultimo visitamos las ruinas de Chichen Itza, con un guía que llevaba 30 años explicando la visita y que todavía nos contaba con muchísima pasión cada detalle y cada historia. El "templo de las mil columnas", "el castillo", el "juego de pelota" mas grande del mundo y "el observatorio"; todo nos gusto mucho, pro no nos convenció como para estar entre las 7 maravillas del mundo...



CENOTES
Los cenotes son, simplificando mucho, cuevas subterráneas llenas de agua. Antiguamente eran para los mayas la vía que conectaba el mundo de los vivos con el inframundo, por eso eran sagrados y en muchos se han encontrado esqueletos de antiguas sacrificios humanos.


Muchos se pueden visitar, y nosotros vimos tantos como pudimos pq nos encantaron. Al primero (semiabierto junto al poblado Pachen) bajamos en "rappel", el segundo ("Rio Secreto") lo recorrimos con trajes de neopreno y casco (increíbles las estalactitas y estalagmitas), al tercero saltamos desde 5 metros, y en el cuarto nos bañamos solos. Lo mas impresionante de los cenotes en como se cuela la luz desde el techo, y como las raíces de los arboles bajan desde la superficie para tomar agua. La verdad es que nos quedamos con ganas de mas, pero el ultimo día llegamos tarde a "Dos Ojos".

SNORKLE EN AKUMAL (y laguna Yal-Ku)
Lo mas impresionante del viaje, bucear junto con tortugas de 1 metro de largo, peces de mil colores, arrecifes de coral y barracudas. Cogimos el "colectivo" a Akumal y alquilamos una barca con conductor y un equipo de aletas, gafas y tubo. Diez minutos después buceábamos entre tortugas, menuda pasada!! Yo pensaba que me daría miedo porque soy un cagao en el mar, pero estuve tan tranquilo y disfrute como un enano (incluso después de picarme una medusa!!) Que bonito todo, y que diferente a cualquier otra experiencia. Me da lastima pensar que la mayoría de la gente se vuelve de Riviera Maya sin haberlo vivido. Yo ya nos puedo esperar a hacer un viajecito al Mar Rojo y volver a ver corales!!
















En definitiva, una pasada de viaje y un nuevo mundo del que todavía nos queda mucho por descubrir: habrá que volver a Méjico!!

domingo, 10 de enero de 2010

L'hiver est arrivé à Genève

Ya ha pasado la Navidad y el invierno ha llegado a Ginebra, y ha llegado con un frío de muerte y nieve, mucha nieve.

Antes de Navidad por fin tuvimos oportunidad de ir a esquiar por primera vez esta temporada. Fuimos a Avoriaz con Katharina, además de Rafa, Arias y Lucía que estaban de visita. Hizo un tiempo de merde pero íbamos bien equipados y estuvo muy bien, además el hotel era el típico chalet alpino de madera con sauna y jacuzzi, así que el fin de semana fue completito.















La semana del 15 de Diciembre la pasé en Atenas en una reunión y cuando Calia me recogió en el aeropuerto estaba todo nevadito nevadito. Y desde entonces no ha parado. El parque está precioso y los alrededores de Ginebra, además parece que los neumáticos de invierno responden bien y no hemos tenido que dejar de coger el coche.


Tras pasar la Navidad en Granada nos fuimos Innsbruck (Austria) a pasar el fin de año. En nochevieja había un ambientazo en la calle, con conciertos y fuegos artificiales, así que para estar los dos solos no estuvo nada mal. Además Innsbruck es precioso y lo disfrutamos bastante; lo malo es que estaba nevando y a -3ºC, así que hemos decidido que las próximas Navidad viajaremos a destinos más cálidos...




Ahora estamos de vuelta en Ginebra y mañana empiezo a trabajar, aunque Calia ya lleva currando desde el 28 de Diciembre. Esta semana sin curro la he aprovechado para comprara reyes, que este año han estado geniales. Incluso me di los regalos con mi familia en Granada via skype, y fue un puntazo. El dia 7 me pegué una excursión genial por el Jura, andando solo por la nieve a 1500 m y con una vistas impresionantes del Lago y los Alpes al fondo, me encantó y sigo pensando que deberíamos salir mas de excursión, pero cuando no es por una cosa es por otra.































El nuevo año se presenta bien, aunque personalmente tengo algunos propósitos. Para empezar tengo que aprender Francés como sea, por lo pronto mañana empiezo las clases dos veces por semana. También tengo que obligarme a estudiar más en el trabajo, para seguir aprendiendo que ya me estoy estancando en la rutina. Por ultimo, tengo muchas muchas ganas de viajar, y no estaría mal hacer un viajecito a Asia (quizá Tailandia) y otro par de ellos a Berlin y también a Lisboa, que les tenemos ganas. Por lo pronto, a ver si mejora el tiempo y disfrutamos de los Alpes las próximas semanas.

Feliz año a todos!!

domingo, 22 de noviembre de 2009

Las visitas de Otoño

Desde Septiembre hemos recibido mogollón de visitas, todas buenas. A ver si no olvido demasiados detalles haciendo un poco de memoria:

- A primeros de Septiembre vino Jose, solo ya que Ester no pudo venir porque se puso mala en el último momento. Estuvo una semana con nosotros y estuvimos en la gloria. Disfrutamos de Ginebra, nos fuimos a una fiesta con Pablo y Cia, fuimos de visita a Gruyere y Montreux, Jose se pegó un Baño (con mayúsculas) junto al Chateau de Chillon, fuimos de excursion con Katharina y Cia a La Mole "el Mt. Blanc japonés"... En fin, muy bien.

- Rafa y Lucía vineron a finales de Septiembre, con muchas ganas y tan cojo... como siempre. Qué risa cuando nos fuimos a patinar y los dos se cayeron por "listos", y que preocupada Lucia cuando Rafa se hizo sangre en el codo!! Después, concierto de Habana Abierta , visita a Yvoire y merendola de campeonato en el parque. Todavía me como la olla por el "sin-pa" del AlhamBar.
















- Manu y Virginia vinieron una semanita durante el puente de 12 de Octubre. Los recibimos con una buena cena en el restaurante de l´'Ille, fuimos a Annecy y estuvimos bastante de tranqui en casa. Les dejamos el coche y, con un visita relámpago para comer con Pepiño Blanco, se fueron de viaje por Basilea, Zurich, Lucerna y Interlaken.

















- Cuco y Jesus, Cande y Sergio, Cristina y Jose, Fatima y Raul, Isa y Quintin; 10 personas de visita en el puente del todos los santos (6 en casa y 4 en el albergue juvenil). Qué bien nos lo pasamos!! y eso que nos daba miedo organizarnos con tanta gente. La primera noche cenita en casa, el sábado visita a Ginebra y Fiestón de Halloween en Palladium (olé mi Jesús!!), visita a Annecy el domingo, cenita y risas en casa, y hasta luego lucas. Lo dicho, un fin de semana de mucha risa, buenos planes y mejores amigos.

















- La delegación de Huescar, mis tías Conchita y Amparo, han sido la última visita. Han pasado una semana entre Ginebra y Estrasburgo y la verdad es que hemos estado muy muy agusto. Habrá sido por los genes y la sensación de familia, pero también ayuda que sean tan disfrutonas y TAN agradecidas. Me quedo con las buenas cenas y comidas, la visita a Nyon e Yvoire, en barco, las tapas de sushi en Globus, las partidas de continental en casa, los ratos de internet (Conchi ha descubierto un nuevo mundo) y el dilubio que nos pilló de vuelta de la fondue.













Viaje de verano en Caravana: Cote D'Azur, Lago di Commo y Cinqueterre

Como cada Verano, Migue resume el viaje con ese estilo genial que solo entendemos los que hemos compartido el viaje con él. Gracias Miguelito!!! Así que me ahorro mis comentarios y corto/pego directamente de la web de Migue. Es largo, pero vale la pena; y si no, al menos disfrutad de la fotos.
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¿En caravana? ah eso que tiene…”

- “No, eso es una autocaravana. Lo que lleva remolque…”

Esa puede ser la frase más repetida el mes anterior a nuestro viaje. Una caravana no es como un hotel. La caravana compadre viene a ser al hospedaje lo que a la sociedad la clase media, que tiene todo para saciarte pero sin lujos. Coño como una gorda. Era viaje diferente, auténtico, en contacto con la naturaleza, en contacto con la gente, sin intimidad y sin ná. Un viaje que comenzada en distintos sitios de Europa, con un punto concreto de partida, Niza. Para nosotros empezaba cuan institucionalización merece, donde fuera del coche no somos nadie. Con un par de paradas, una para recoger la rueda destrozada de tanto uso, y otra para recoger a Maria Magdalena …. pues te la hinco por donde sea. Llegar a Nice y al camping de St. James le Sourire nos quitó el cansancio de coche, veros a todos fue una alegría. El viaje había empezado.










Despliegue del campamento, comida en la piscina con dos cojones, bronca, ya estábamos los españoles allí. Yo me llevo las servilletas ¿y mi pulsera? Primera cena de pizza y ensalada a compartir con la música bajita bajita. Después de una mañana de compras y pocha, visitamos algo de Nice y sus acantilados, con sus tiendas para comprar sillas de playa. Curva tras curva guiados por el GPS desembarcamos en la majestuosa Mónaco, lugar de barcos, pizzerías y Fórmula 1. Pregunta cuanto cuesta el pesquero que nos lo llevamos. Al borde de las 00:00h, primer cumpleaños feliz, gracias chicos. Cena de pizza y ensalada.











El día de mi cumpleaños visitamos Gourdon y Pont du Loup. Ya podrías apagar el walkie. Con una comida en el que solo les quedaba solomillo de ternera del caro, gran comida y baño en el rio calentito. Tarde en St. Paul de Vence y Nice, con sus misteriosas desapariciones. Mira una tienda de sillas de playa. Acabamos el día de la mejor manera posible, una fiesta sorpresa de cumpleaños, con sus globos, comida, tarta, y lo mejor de todo e insuperable, con mis hermanos y mis mejores amigos. Gracias, parece imposible que cada año se supere. Tenemos un bicho en el suelo de la caravana.

Al día siguiente nos escapamos a Antibes y la fresquita St. Tropez, con su majestuosa playa. Comida de bocadillos y de postre subida matadora al castillo, y una magnífica granizada. Visitamos el pueblo y sus fuentes. Tarde de playa con bichos de picaduras matadoras y por la noche para Cannes, con una cenita de pescado marca Manuel, un lujo. Pocha. El frigo huele peste. El walkie para ti.











Por la mañana del día siguiente levantamos el campamento, y con la caravana a cuestas, a 80 y rueda nueva, nos institucionalizamos en el coche camino lejos de Fréjus por fin, con destino a lo que iba a ser uno de los sitios emblemas del viaje, nuestro lago, el Lago di Lugano y el camping Darna, no sin que el GPS nos descubriera los caminos más estrechos de Italia, yo no me tiraba por Milán, la aguja de la temperatura sube. Grandes paisajes, grandes lugares, grandes atardeceres, magníficos amaneceres. Un gran lago. Llegada escoltada por la policía, tras pequeñas carreteras e innumerables aduanas. Sabemos lo que se siente tras estar en menos de 10 minutos en tres países diferentes. Una llegada ilusionante, en un lugar inmejorable. Éramos niños descubriendo los regalos de reyes en una mañana de navidad. Reportaje del gran montaje, con tendederos, niveladores de burbuja, toldo, manivela y bajada de patas, bombillas, de lo más auténtico. Colchón al pasillo. Para descansar contemplamos nuestro primer atardecer, sillas a la orilla, patos en el lago, cervecita fresquita y unas tapitas sorpresa marca Calia. Un gran momento. Cenita en el camping con Karaoke, pizzas y ensalada a compartir. Pocha ¿le hacemos un croquis? Pues yo te digo cuanto me he gastado en cafés desde el 2005, pues por el culo te la hinco ¿otra vez? El walkie para ti. ¿y a esta quién la ha invitado? A que te digo cuánto me he gastado en parking desde el 2000…

Al día siguiente, tras coger un ferry por el Lago Maggiore y comprar leche de maquina, visitamos pueblecitos costeros de su orilla. Con su castillo, sus hojas impermeables, y otra vez llegamos tarde a comer, lo que nos pongan. Ferry y de vuelta a nuestro lago. Cena reservada en el pueblo, pizza y ensalada como no, mojitos y marcha quinceañera en el camping de al lado. Desfase en la carretera a ritmo de “The boy does nothing”, de esta no hay rima. A la caravana. Hartico de hacer la cama.











Un día de descanso. Decidimos que el Sábado 22 fuera para nosotros, para relajarnos, para disfrutar del lago, de la caravana. Para que Calia ganara un concurso a 10 tíos más, para hacer una comida en la hornilla cuan auténticos campistas, aquaerobic, para tirar el inodoro, para explicar otra vez la pocha, jugar al voleibol, para despedir a Elena. No te preocupes que yo te guardo el colchón. Pero sobre todo para disfrutar del día, de nosotros y vosotros, para bañarnos, para sentarnos al atardecer frente al lago. Un día para nosotros. El frigo huele. Por la noche nos abandona Elena por los albaranes, otra vez, pero la dejamos en buena compañía en el tren. Cena en Lugano cerca del omnipresente Ali Kebap.











Al día siguiente, el Domingo y día del señor, visitamos el famoso Lago di Como. Fama merecida. Quedamos encandilados de pueblecitos con encanto, Menaggio y Belaggio. Y por la tarde paseíto por el Lago di Como a bordo de un barquito alquilado. Con melena al viento, saltos desde proa, estribor y babor, ataques de tiburones y crisis de ansiedad y cortadas de dedo, todos tuvimos nuestro momento como patrones de barco. Un día completo. De vuelta a nuestro Lago. Tarde de pocha, y al son de “Vegano Vegano que estás hassiendo” le explicamos otra vez la pocha. Parecía mentira, pero teníamos que despedirnos de ese paisaje, de la gran parcela, de los grandes atardeceres, de los amaneceres, de los desayunos en bañador, del café y la cerveza a pie de orilla.

Carretera, institucionalización, GPS y camino para los caminantes. La aguja de la temperatura sube, quita el aire. No cojo el cambio que me ha dado un tirón. Tras una llegada rara, con una visita fugaz a un camping en el que jugamos a todo y en el que la piscina, como no, estaba cerrada, y tras una búsqueda más que agradecida, llegamos al Camping de Deiva Marina, en Cinqueterre. Todavía no sabíamos lo que no esperaba. Tras dejar la caravana aparcada como pudimos y llegar tarde a otra comida que nos pusieron otra vez lo que quedaba, nos bañamos en la playa cuan Calahonda city. Por la noche una gran cena en el pueblo a base de pescaíto.












Al día siguiente, corriendo a la estación de tren, compramos los billetes que nunca ticamos y nos desplazamos a Cinqueterre, concretamente a Monterosso. Empezamos la excursión de llevaba de Monter

osso a la bella Vernazza. Fue una paliza, pero fue increíble. Veredas mezcladas con magníficos acantilados, que nos dejaban grandes paisajes para grandes fotos. Surcamos la vereda con sus interminables escalones, curvas, arboledas. Un acantilado tras otro, algún baño en playas rocosas y fuentes porno, escapadas de Celia cuan Indurain en sus tiempos vestida de maillot rojo acompañados por un David Meca, paradas para magníficas fotos. Llegamos a la encantadora Vernazza, con sus “angostas calles”, sus apretones repentinos, sus búsquedas de teléfono de alquiler, de imánes de nevera. Pero sobre todo Vernazza para muchos era la mejor de las Cinqueterre, la más bella. Pueblo de casas de colores, de calles estrechas, con playita, con rincones y esquinas, barquitas de pescadores. Preciosa Vernazza. Tren y destino a Riomaggiore para hacer la “via dell Amore” con llegada a Manarola. Pueblos con encanto. De vuelta al camping y cenita en la caravana a base de… pasta. ¿me dejas cincuenta céntimos para la ducha? No te descuides con el jabón que se te corta el agua. El frigo huele. Y aquí hacaído café otra vez.


Por la mañana, tras otro magnífico desayuno y a correr a la estación, nos plantamos en Corneglia y excursión hasta Manarola con su playa de cemento, sus grandes saltos y su ducha de agua helada, como todas. Aquí posiblemente disfrutamos de la mejor comida del viaje, pescaíto. Tren y de vuelta al camping, con un momento sagrado en el vagón personificado en dos monjitas, cena casera y… nos quedamos, decidimos quedarnos otro día más. Buena decisión, la mejor decisión. Un día más para relajarnos, de playa, un día más de juegos, con cenita en el pueblo costero cercano, Sestri Levante. Un día más para explicar la pocha, para comer pizza y ensalada, para disfrutar. Un día más para despedirnos de la maravillosa Cinqueterre, despedirnos de nosotros, de vosotros, para despedirnos del viaje.











Al día siguiente rumbo a España, a casa, de vuelta a los horarios y a los días, de vuelta a la realidad. El viaje se había acabado.

Hay muchas cosas con las que nos podemos quedar y recordar de este viaje. Yo me quedo con un par de ellas. Lo bien que he estado en familia y las muchas risas que nos hemos echado. Me quedo también con los desayunos de Jamón, la tostadora y las tazas de café sin usar. Me quedo con mi bichito del pasillo y su colchón, la búsqueda de la silla, mi cumpleaños feliz en Mónaco, la rueda de la caravana, las servilletas, las chirigotas. Me quedo con tantas pochas, con tantas explicaciones, con el arrastrao y subastao, con el croquis que nunca hicimos. Me quedo con tomate Celia y su escapada, las rimas de Mamén, el walkie para ti. Me quedo con los vestidos rojos de nochevieja, el dinero de la ducha, con la tabla excell, la salsa pesto, el café que siempre aparece, la aguja de la temperatura. Me quedo con el horario español, con las pizzas y ensalada, con la visita a Fréjus, con la amnesia del paseo en barco, me comen los tiburones. Me quedo con la peste del frigo, Calia campeona, el limoncello, el calor de los parkings, la visita del casino. Me quedo con el Lago di Lugano, con el paseo en barco, con el momento baile, la excursión, las calas, los saltos. Me quedo con las pochas del ferry, las conversaciones religiosas, con Vernazza. Me quedo con vuestra cara al llegar al camping del lago, con aquel atardecer los cuatro. Me quedo con vosotros. Un gran viaje.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Visita de mi padre, visita al CERN y excursión al Monte Cesar

Estábamos a finales de Julio y mi padre, del vuelta de su viaje en bici por el Rin, se vino a pasar unos días de visita a Ginebra. La verdad es que durante los cuatro días que estuvo aquí hicimos un montón de planes, y todos buenos. De hecho mi padre, quizás para convencerse de que estamos bien aquí, no hacía más que repetirnos que Ginebra es un sitio ideal para vivir y que se estaba enamorando de la ciudad. Incluso decía temer que nos fuéramos a quedar aquí para siempre...



Esta vez pude organizar una visita al CERN a la que se vinieron mi padre y Calia. Un chaval cojonudo nos enseñó los entresijos del LHC, de los detectores ATLAS y AMS, de la granja de ordenadores LXPLUS, etc. Ellos se quedaron bastante impresionados y no dejaban de preguntarse si vale la pena tanto gasto, sobre todo cómo es posible que funcione algo tan complicado!!

















El fin de semana hicimos un excursión preciosa por los montes de la orilla sur del lago. Rodeamos el Monte Cesar paseando primero pos bosques, luego por prados llenos de flores de colores, luego subiendo por una escalera sobre una pared de 20 metros, y por fin sobre las cumbres sobre el Lago Leman. Llevábamos una buena ensalada de pasta, pero sobre todo una buena botella de vino y hasta copas de plástico. Como dice Jose, en un sitio así el vino sabe mejor que el mejor vino en un restaurante.



















Para rematar y justo antes de despedirnos, mi padre y yo nos levantamos a las 5:30 de la mañana para asistir a los conciertos del amanecer en los Baños de Paquis. Así que vimos salir el sol mientras escuchábamos ritmos y cantos africanos. Para rematar, nos metimos un desayuno de campeones, también en los Baños, antes de despedirnos para tres meses.

Lo dicho, una muy buena visita.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Camping en el Valais

A mediados de Julio el tiempo era perfecto: calorcito, días largos, y el campo verde. Así que nos fuimos al Decathlon y compramos una tienda de campaña "2 seconds", menudo triunfo!!

Nos pusimos a buscar campings en las cercanías y al final nos decidimos por el Canton de Valais, un poco más allá de la otra punta de Lago Lemans, y nos fuimos de camping de viernes a domingo.

Íbamos medio bien montados, pero bastante cutres comparado con los típicos campistas. Llevábamos comida preparada (ensalada de pasta, filetes empanaos, etc.), dos sillitas de playa, y la mesa de café del del Ikea que utilizamos normalmente junto al sofá. Qué chulo el ambiente del camping. Hasta estuvimos hablando con una señora a la que le llamó la atención la matrícula española; y hasta nos invitó a su casa cerca de Zermatt.













Dedicamos el fin de semana a disfrutar de la tranquilidad y conocer toda la zona. Visitas Sion y los alrededores, y caso subimos al Puerto de San Bernardo (donde se hicieron famosos los perros con el barrilito de licor al cuello). Intentamos incluso hacer un descenso de barrancos, pero era caro y complicado. Así que el domingo nos subimos el telescópico a la estación de esquí de Ovronaz, y nos pegamos una caminata cojonuda. ¡Qué bonito es esto! Había miles flores, glaciares, y vistas preciosas. Subimos un desnivel de 700 m, y descubrimos que ese es el limite máximo de un buena excursión. Más de 700 m es una reventaera.












Antes de volver a casa, nos dimos un capricho y nos metimos en un Spa al aire libre en un pueblecito de la montaña. ¡Qué buen final para un fin de semana campero!